Con este término se designa la propuesta de nueva época geológica por una parte de la comunidad científica para suceder o reemplazar al Holoceno, la época actual del periodo Cuaternario en la historia terrestre, a causa del gran impacto global que las actividades humanas han tenido sobre los ecosistemas terrestres. Para que se traslade oficialmente a la escala temporal geológica global estándar debe aprobarse por instituciones concretas de la geología; pero, hasta el presente, no se ha aceptado la propuesta.

De momento, para algunos el antropoceno es un término informal, una metáfora del cambio medioambiental global, consecuencia de las actividades humanas sobre el medioambiente; principalmente, el calentamiento global producido por la quema de combustibles fósiles y por la deforestación del planeta. Para otros, como el filósofo como Bruno Latour*, el término formaba parte de la búsqueda de un movimiento político ecologista que lograra escapar de la distinción entre naturaleza y sociedad, y que tuviera la fuerza organizativa y la capacidad de reconfigurar lo político. Para ello es necesario el reconocimiento del fracaso de la sociedad modernizada y una invitación a constituirnos en agentes políticos ecológicos. A través del pensamiento de Latour, sus discípulos** nos invitan a comprender las causas y consecuencias de las acciones humanas sobre los ecosistemas del planeta desde los inicios de la agricultura hasta las distintas etapas de la Revolución Industrial.
La discusión en torno a este concepto del antropoceno precisa de gran diversidad de propuestas que faciliten la creación y consolidación de otras formas de entender y relacionarnos con el mundo fuera de la conciencia racionalista y capitalista hegemónicas. El objetivo es imaginar este nuevo mundo así como las distintas nociones que a veces lleva asociadas: adaptación, resiliencia, vulnerabilidad, cambio ambiental, decrecimiento, local/global, rural/urbano, común/propiedad privada, etc. Y hacerlo con una mirada interdisciplinaria y compartida: desde las ciencias de la naturaleza hasta las ciencias sociales, la filosofía, la antropología, las humanidades y las distintas expresiones artísticas.***
Como señala también el pensador francés Edgar Morin, nada funciona por separado, todo está conectado. Por ello, la educación presente tiene que traspasar los límites de las disciplinas para aprender a pensar en el contexto global y en cada uno de los objetos como algo complejo.****
* https://revistasantiago.cl/pensamiento/bruno-latour-sherpa-del-antropoceno/
** https://laventanaciudadana.cl/bruno-latour-en-el-antropoceno-in-memorian/
*** https://www.miteco.gob.es/es/ceneam/recursos/arte-cultura-sostenibilidad0.html
**** Siete saberes necesarios para la educación del futuro.